jueves, 20 de enero de 2022

ALBÓNDIGAS EN SALSA CON PATATAS

 

Un guiso sencillo y muy rico. En esta época del año apetecen un montón los platos de cuchara. Las albóndigas están hechas con carne de ternera y de cerdo a partes iguales, pero podemos hacerlo con la que prefiramos. Con estos platos nunca se falla.

INGREDIENTES


1/2 Kg de carne picada, en este caso ternera y cerdo

850 Gr. de patatas

2 Zanahorias

1 Tomate, (no está en la foto)

1 Cebolla grande

2 Dientes de ajo

1 Huevo

2 Hojas de laurel

100 Ml de vino blanco

Un poco de pan rallado, dos o tres cucharadas. Puede ser un poco de miga de pan remojada en leche y escurrida

Sal y pimienta al gusto

Un poco de perejil

1 Cucharadita de pimentón

Un poco de harina para formar las albóndigas.

PREPARACIÓN

Ponemos en un bol la carne picada, la salpimentamos, añadimos el perejil, el ajo triturado y el huevo.


Mezclamos todo y añadimos el pan rallado para que absorba la humedad y se puedan formar mejor las albóndigas. Mezclamos todo muy bien.


 Vamos a formar las albóndigas, yo lo hago poniendo un poco de harina en un vaso, echo una cucharada de  de la mezcla que tenemos en el bol y agito el vaso con movimientos rápidos circulares. En seguida se forma la albóndiga. Si lo prefieres las haces con las palmas de las manos, pero el truco del vaso funciona muy bien.


Las vamos reservando en un plato. Para comprobar que están bien de sal echamos un poquito de carne para que se fría, la probamos y rectificamos si es necesario.


Mientras las vamos formando, las freímos en una sartén con aceite. No es necesario que se hagan por completo pues se terminarán de cocer con la salsa. En cuanto veamos que se han dorado por toda la superficie, las sacamos sobre papel de cocina para que absorban el exceso de aceite.


En una cazuela preparamos la salsa. Picamos finamente la cebolla y pelamos y cortamos las zanahorias en trocitos. Ponemos la cazuela al fuego con unas 3 cucharadas de aceite y echamos la cebolla, la zanahoria y las hojas de laurel, añadimos un poco de sal y dejamos que se vaya pochando todo.


Cuando la cebolla empiece a dorarse Echamos la cucharadita de pimentón, removemos e incorporamos el tomate rallado o picado finamente.


Incorporamos las patatas peladas y cortadas cháscándolas en trozos de bocado.


Vertemos el vino blanco y dejamos un par de minutos para que se evapore el alcohol.


Cubrimos con agua y dejamos que cuezan las patatas hasta que estén bien hechas.


Cuando la patata esté blandita,  incorporamos las albóndigas, probamos de sal y rectificamos si es necesario. Dejamos que cueza todo junto unos 8 o 10 minutos y listo.


Servimos bien  calentito.



jueves, 13 de enero de 2022

GUISO DE TERNERA CON BERENJENAS

 

Este guiso lo hacía mi suegra y le salía delicioso. En casa lo hacemos de vez en cuando y el éxito está asegurado, probadlo y  repetiréis. 

INGREDIENTES

600 Gr de carne de ternera para guisar cortada en trozos de bocado, (aguja, brazuelo, jarrete...)

2 Berenjenas

1 Zanahoria

1 Cebolla

3 o 4 Dientes de ajo

1 Tomate

2 Hojas de laurel

1 Cucharadita de pimentón

1/2 Vaso de vino 

3 o 4 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Un poco de harina para rebozar 

Sal y pimienta 

PREPARACIÓN

Pelamos las berenjenas y las cortamos en tacos   de unos 3 cm de lado. Les ponemos un poco de sal y los  rebozamos en harina.


Ponemos una sartén al fuego con aceite y cuando esté bien caliente las freímos. El aceite debe estar bastante caliente para que se hagan rápido, si no, la berenjena absorberá bastante aceite.


Las sacamos sobre un papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y reservamos.


Salpimentamos la carne y la pasamos por harina.


Sacudimos un poco la carne para quitarle el exceso de harina. Voy a utilizar la olla a presión. Ponemos 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, cuando esté caliente incorporamos la carne y dejamos que se dore por todas sus caras. La sacamos y reservamos.


En el mismo aceite echamos la cebolla y los ajos picados.


A continuación incorporamos la zanahoria pelada y cortada en rodajas, echamos un poquito de sal y pochamos todo a fuego medio, removiendo de vez en cuando.


Cuando la cebolla empiece a dorarse añadimos el tomate pelado y triturado. Seguimos pochando unos 8 minutos más. Al echar el tomate y remover veremos como se despegan los restos que tenemos en el fondo de la olla.


Cuando vemos que el tomate está hecho, echamos la cucharadita de pimentón, mezclamos todo.


En seguida añadimos el vino. Dejamos que cueza unos minutos para evaporar el alcohol.


Incorporamos la carne que habíamos reservado.


Añadimos agua hasta cubrir todo ligeramente y las hojas de laurel.

Cerramos la olla y cocinamos  de 20 minutos a  media hora  desde que salga el vapor. El tiempo depende de la olla, de lo tierna que sea la carne, etc. Destapamos la olla, añadimos las berenjenas que habíamos reservado y cocemos todo junto con la olla abierta unos 10 minutos para que se mezclen bien los sabores. Probamos y rectificamos de sal si fuera necesario.


Preparad un buen trozo de pan que la salsa está buenísima.



jueves, 16 de diciembre de 2021

CROQUETAS DE POLLO CON JAMÓN

 



Las croquetas me pierden, no me puedo resistir ante unas ricas croquetas como estas, jugosas, cremosas, con un sabor intenso, crujientes por fuera y blanditas por dentro... sencillamente deliciosas.

INGREDIENTES

PARA LA MASA:

Una pechuga de pollo, unos 250 gr.  Puede ser cualquier otra parte del pollo

100 Gr de jamón en taquitos pequeños

1 Cebolla no muy grande

40 Gr  de mantequilla

40 Gr. de aceite de oliva virgen extra

120 Gr. de harina

1 Litro de leche

Una pizca de nuez moscada

Una pizca de pimienta

PARA EL REBOZADO:


2 Huevos

Pan rallado. Con Panko quedan espectaculares.

PREPARACIÓN

Empezaremos cortando la pechuga en filetes, la salpimentamos y la ponemos en la sartén con una pizca de aceite hasta que quede hecha.


Ponemos una cazuela al fuego con el aceite y la mantequilla.


Cuando la mantequilla esté derretida echamos la cebolla picada muy finamente, le añadimos un poco de sal y dejamos que se vaya pochando.


Mientras tanto picamos las pechugas en trocitos muy pequeños y reservamos. Yo lo he hecho a cuchillo.

Cuando la cebolla empiece a dorarse incorporamos el jamón.


Lo rehogamos un par de minutos e incorporamos el pollo. Mezclamos bien.


Incorporamos la harina, y dejamos que se tueste unos dos minutos, sin dejar de remover. Esto es imprescindible para evitar que la masa de las croquetas sepa a harina cruda.


Ahora vamos añadiendo la leche poco a poco. Si la calentamos previamente es más difícil que salgan grumos. Yo no lo hago, pero la voy incorporando muy poco a poco y voy añadiendo más según se vaya integrando a la masa y no me sale ni un grumo.


Añadimos la pimienta y la nuez moscada.


Tenemos que mover sin parar, para evitar que se pegue la masa a la cazuela. Cuando hayamos incorporado toda la leche seguimos removiendo sin parar, probamos de sal y la ponemos a nuestro gusto y si es necesario rectificamos de nuez moscada y pimienta. Hay que seguir removiendo unos 15 minutos hasta que veamos que la masa se despega de la sartén y toma consistencia.


Echamos la masa en una fuente, la tapamos con papel film y la dejamos enfriar. Cuando esté fría la metemos a la nevera. Debe reposar unas horas antes de formar las croquetas, si la hacemos de un día para otro,  mejor.


Con dos cucharas o con las manos humedecidas con aceite, vamos formando las croquetas.


Preparamos un par de recipientes, uno con los huevos batidos y otro con el pan rallado. Las pasamos primero por el huevo y luego por el pan rallado. A veces,  antes del huevo las paso por harina.


Aquí vemos como van quedando rebozadas. Si queremos, se pueden congelar perfectamente. Éste es el momento. Yo,  cuando me lio con las croquetas, prefiero hacer una buena cantidad, congelar parte de ellas y cuando las queremos tomar sólo hay que sacarlas 10 minutos antes de freírlas, para que se atemperen un poco y las freímos. Quedan como recién hechas.


Ponemos aceite en un cazo o una sartén, es importante que haya suficiente para cubrir las croquetas y así evitaremos que se abran. Calentamos el aceite bastante, a unos 170º o hasta que empiece a humear. Las freímos por tandas para evitar que se enfríe el aceite. 


Cuando estén doradas a nuestro gusto las sacamos sobre un papel de cocina para que pierdan el exceso de grasa y a disfrutarlas.