jueves, 16 de julio de 2020

PANNA COTTA CON ARÁNDANOS



La Panna Cotta es un postre que tenía pendiente desde hace mucho tiempo, es todo un clásico de la repostería italiana,  bueno pues aquí está mi versión. Es sencillísima de hacer y la podemos variar acompañandola con diferentes frutas, caramelo, mermeladas,coulís,  etc, o simplemente tomarla sin nada de acompañamiento y según nuestro gusto podemos hacerla más o menos compacta, añadiéndole más o menos hojas de gelatina. Con las que he puesto ha salido blandita, de textura parecida a un flan.

Con esta receta me despido hasta que pase el verano, me tomaré unas vacaciones y volveré con nuevas recetas.

INGREDIENTES (Para 3 personas)

PARA LA PANNA COTTA:


400 Gr. de nata para postres, (de 35% de materia grasa)

65 Gr. de azúcar

1 Cucharada de esencia de vainilla

6,7 Gr. de hojas de gelatina, (4 hojas. Según la marca serán más o menos hojas)

PARA EL COULIS DE ARÁNDANOS:


100 Gr. de arándanos, (yo utilicé arándanos congelados)

35 Gr. de azúcar

PREPARACIÓN

Ponemos las hojas de gelatina en un recipiente con agua, que las cubra bien  para que se hidraten. Según el grosor de las láminas tardarán entre 4 y 10 minutos, lo veremos porque se ponen blandas.
En un cazo ponemos la nata a calentar, a fuego medio,  con el azúcar y la esencia de vainilla. Si queremos podemos sustituir la esencia de vainilla por las semillas de una vaina de vainilla. Removemos  sin parar para que se disuelva el azúcar y no se nos pegue. 


Cuando empiece a hervir, apagamos el fuego y añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Removemos hasta que queden completamente disueltas en la nata.


Ahora decidimos si queremos ponerlas en moldes para que al presentarlas las desmoldemos como un flan o las vamos a presentar en unos vasitos. Yo he elegido esto último. Dejamos que se enfríen, las tapamos con un papel film y las metemos en el frigorífico un mínimo de 3 o 4 horas.


PREPARACIÓN DEL COULIS DE ARÁNDANOS:

Ponemos al fuego una sartén o un cazo con los arándanos y el azúcar. Si son congelados no hace falta descongelarlos con antelación.


Vamos moviendo a fuego medio hasta que se ablanden. Han estado unos 8 minutos.


Cuando haya cuajado la panna cotta, repartimos el coulis por encima y otra vez al frigorífico hasta la hora de comerlos. También podemos ponerlo a la hora de tomarlos. Si hemos optado por desmoldarlos, lo hacemos como si fuera un flan y le ponemos por encima el coulis de arándanos.


jueves, 2 de julio de 2020

BOQUERONES EN VINAGRE




Nuestra amiga Mercedes siempre ha hecho unos boquerones en vinagre extraordinarios y aquí tenemos su receta, después, como no, de invitarnos amablemente a unas cuantas raciones y unas cuantas veces. Quedan unos boquerones muy blancos y tersos. Para mi es la receta definitiva.

INGREDIENTES (Para 1 kg. de boquerones)


1 Kg. de boquerones, si son grandes mejor.

700 Ml. de vinagre de vino blanco

50 Gr. de sal, (unas 2 cucharadas soperas colmadas)

Perejil fresco

Dientes de ajo, (unos 8)

Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN

Es importante que el boquerón sea muy fresco. Empezaremos limpiándolos, quitándoles la cabeza, las tripas, la espina central y una espina pequeña que tiene entre los lomos, a la altura de la aleta dorsal, los lavamos con abundante agua debajo del grifo para desangrarlos bien y los dejamos en un recipiente con agua mientras los terminamos de lavar. El desangrado es importantísimo en este proceso.


Una vez limpios todos, tiramos ese agua y los ponemos con agua limpia muy fría, yo le puse abundante hielo. Los tenemos así durante una hora.


Preparamos, en un recipiente la mezcla de vinagre y sal, que disolveremos completamente con una cuchara.


En un recipiente, lo ideal es un tuper que tenga tapa,  los colocamos, uno a uno, abiertos y con la piel hacia arriba. A continuación vertemos la mezcla de vinagre y sal. Deben de quedar totalmente cubiertos. Tapamos el recipiente y los metemos en el frigorífico entre 12 y 18 horas. Es cuestión de ir probando, cuanto más tiempo estén más fuertes de vinagre y salados estarán. Con 12 horas quedan perfectos.


Una vez sacados del frigorífico, los escurrimos bien y los metemos en bolsas de congelación o en tupers y los llevamos al congelador para ir sacándolos según los necesitemos. Tendremos que tenerlos congelados un mínimo de 72 horas para eliminar el peligro del Anisakis. Nuestra amiga Mercedes, antes de congelarlos los pasa un poco por agua para quitarles el exceso de sal y vinagre, nosotros no lo hicimos, es cuestión de probarlos de las dos formas y elegir.


Una vez sacados del congelador, esperamos a que se descongelen, no tardan mucho, los ponemos en un plato o bandeja, con la parte blanca hacia arriba, les añadimos ajo y perejil fresco picados por encima y un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra. Es mejor dejarlos unas horas para que absorban bien los sabores. 


Una sugerencia para tomarlos, ponemos un boquerón sobre una buena patata frita de bolsa o casera. Es una opción. Así están buenísimos.


jueves, 25 de junio de 2020

TRUCHA ASALMONADA MARINADA




Con las mismas recetas del salmón marinado podemos hacer la trucha marinada, es una opción más, queda más suave que el salmón y en casa nos encanta. Es muy fácil de preparar y se conserva bastantes días en el frigorífico. Es ideal para un buen aperitivo o entrante. Sobre una rebanada de pan tostado con un poco de queso crema o una rodaja de tomate está deliciosa.

INGREDIENTES



1 Trucha asalmonada

1 Taza de azúcar

2 Tazas de sal gorda

Eneldo y pimienta molida

Aceite de oliva virgen extra, (AOVE) para conservarla

PREPARACIÓN

Cuando compremos la trucha le pedimos al pescadero que la abra por la mitad y que le quite la espina central. Ahora viene lo más pesado de la receta, que es quitarle todas las espinas. Primero con un cuchillo bien afilado le quitamos las espinas que tenemos en la parte superior, como vemos en la foto.


Con unas pinzas de pescado le vamos quitando el resto de espinas, para ello vamos pasando los dedos para notarlas y las vamos sacando con las pinzas.


Éstas pinzas son las que yo utilizo, las tienen en cualquier ferretería.


Como la trucha era bastante grande he partido cada lomo en dos para que me cupiera mejor en el tuper. Les ponemos bastante pimienta molida y eneldo, por la parte que no tiene piel. Si tenéis eneldo fresco, estupendo y si no utilizamos el envasado. Con la palma de la mano lo apretamos un poco para que se pegue bien.


Mezclamos la sal con el azúcar, siempre en la proporción de el doble de sal que de azúcar. En un tuper, ponemos una cama de la mezcla y  colocamos las piezas de trucha sobre la misma.
 

Las cubrimos bien con más mezcla de sal y azúcar.


Tapamos el tuper y lo metemos en el frigorífico entre 18 y 24 horas, dependiendo del grosor de los lomos.Pasado ese tiempo, veremos que ha desprendido bastante líquido. Cogemos cada una de las piezas y la lavamos bien bajo el grifo para retirarle toda la sal.


Secamos bien cada pieza con papel de cocina y vamos cortando tiras muy finas, o a nuestro gusto,  como vemos en la foto.


Las vamos poniendo en un tuper y les vamos echando aceite de oliva virgen extra de modo que queden ligeramente cubiertas, también podemos intercalar un poco de eneldo. De esta forma se conservan en el frigorífico un par de semanas perfectamente.


Ya sólo nos queda ir sacándola y a disfrutarla.