jueves, 27 de mayo de 2021

TARTA DE CUAJADA DE CHOCOLATE NEGRO

 



Esta deliciosa tarta de chocolate, sin horno, es muy fácil de hacer y no dejará a nadie indiferente. En esta ocasión la preparé light, utilizando chocolate sin azúcar, galletas sin azúcar para la base y en vez de azúcar le puse Eritritol, un edulcorante que para mí es lo más parecido al azúcar, aunque endulza algo menos. Al final explicaré la receta con los ingredientes "normales". El resultado de las dos formas es excelente. Se prepara en 10 minutos pero, eso si, hay que esperar mínimo de 4 o 5 horas para que cuaje en el frigorífico. Yo la preparé la noche anterior para tomarla al día siguiente.

INGREDIENTES


PARA LA BASE:

240 Gr. de galletas, en este caso sin azúcar

80 Gr. de mantequilla a temperatura ambiente

PARA LA TARTA:

250 gr. de chocolate negro de fundir, en este caso sin azúcar

1 Litro de leche

2 Sobres de cuajada tipo Royal

50 Gr. de Eritritol (edulcorante)

1 o 2  Cucharadas de sacarina líquida

PREPARACIÓN

Empezaremos preparando la base. Las galletas podemos utilizar las que tengamos por casa. Con las tipo Digestive queda muy bien.

Trituramos las galletas con cualquier procesador o metiéndolas en una bolsa y con el rodillo. Yo lo hice en la Thermomix 10 segundos a velocidad 8.


Incorporamos la mantequilla a temperatura ambiente. Mezclamos 10 segundos a velocidad 5. Sin Thermomix, mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea, queda como terrosa.


En un molde desmontable, éste tiene 25 cm de diámetro,  ponemos en el fondo papel de hornear. Echamos la mezcla de galletas y mantequilla, repartimos por todo el fondo y presionamos con una cuchara o con el culo de un vaso para que quede firme. Metemos el molde en el frigorífico o mejor en el congelador mientras preparamos el resto de la tarta para que endurezca la mantequilla. 
 

Sin lavar el vaso donde habíamos triturado las galletas, echamos el chocolate y lo trituramos 20 segundos a velocidad 5-10


A continuación añadimos la leche los sobres de cuajada y el edulcorante. Programamos 10 minutos a 100º y velocidad 3. Probamos para ver si está a nuestro gusto de dulzor, si no es así añadimos más  edulcorante. Sacamos del frigorífico el molde y vertemos la mezcla con cuidado para que no se levante la capa del fondo. Un truco es poner una cuchara boca abajo cerca del fondo y verterlo sobre ella despacito.


Lo dejamos atemperar y lo metemos en el frigorífico un mínimo de 4 horas antes de desmoldarlo. Lo adornamos a nuestro gusto y listo para disfrutar. Lo he decorado con unas hojas de chocolate y unos arándanos.




PREPARACIÓN DE FORMA TRADICIONAL:

INGREDIENTES:

240 Gr. de galletas tipo  digestive o las que nos gusten

80 Gr. de mantequilla a temperatura ambiente

250 Gr de chocolate negro para fundir

1 Litro de leche 

2 Sobres de cuajada

50 Gr. de azúcar (opcional)

PREPARACIÓN:

Para la base procedemos igual que he explicado más arriba.

Para la tarta disolvemos la cuajada en un poco de leche. Ponemos un cazo al fuego con el resto de leche y azúcar si nos gusta muy dulce, para mi gusto si utilizamos chocolate con azúcar no es necesario añadirle más. Cuando la leche empiece a calentarse añadimos el chocolate troceado y movemos para que se derrita. Incorporamos la cuajada que habíamos disuelto en leche y dejamos que hierva todo 3 minutos, sin dejar de remover. Echamos la mezcla en el molde como hemos explicado arriba y el resto es todo igual.




















jueves, 13 de mayo de 2021

FILETES DE CABALLA EN VINAGRETA


Estamos en plena temporada de caballa, de Febrero a Mayo es cuando mejor la podemos encontrar. Es un pescado muy sabroso, barato y con un montón de propiedades beneficiosas para el organismo. La caballa es un pescado azul, es rico en vitamina B12, B6 y B3, también tiene alto contenido en yodo. Todo esto hace que reduzca el colesterol, ayuda a procesar los hidratos de carbono, es antioxidante.... Es ideal para hacer una buena cantidad, envasarla en tarros de cristal y tener para una buena temporada, la podemos tomar sola,  poniéndola en una ensalada, sobre una tosta y es mucho más rica que la enlatada y más sana ya que no tiene ni conservantes, ni aditivos extraños. La receta la vi en La Cocina de Fabrisa, un blog del todo recomendable y con unas recetas estupendas. 

Para esta receta es mejor elegir las caballas de tamaño grande, éstas pesaban casi un kg cada una. Le pedimos al pescadero que les quite las tripas y les corte la cabeza y la cola, el resto ya lo haremos nosotros en casa. 

INGREDIENTES

He preparado 5 caballas, para envasar en tarros al vacío parte de ellas. Si hacéis menos es cuestión de dividir las cantidades de los ingredientes.



5 Caballas grandes

500 Gr de aceite de oliva suave

170 Gr. de vinagre de manzana

3 o 4 Dientes de ajo

4 o 5 Hojas de laurel

Una cucharada de bolas de pimienta

Unas ramitas de romero y de tomillo. Yo no tenía y he utilizado envasado

Sal

PREPARACIÓN

Ya tenemos las caballas sin tripas, sin cabeza y sin cola. Las lavamos  bajo el grifo, las cortamos por la mitad y las ponemos en una olla. Echamos sal, un par de hojas de laurel y las cubrimos con agua.


Encendemos el fuego y cuando el agua empiece a hervir lo bajamos,  tapamos la olla y contamos 5 minutos. Apagamos el fuego y las destapamos.


Las sacamos sobre una rejilla para que pierdan calor y poder manipularlas.


Vamos a preparar la vinagreta. Ponemos en una olla el aceite, el vinagre, los dientes de ajo con piel y con un par de cortes transversales, las bolas de pimienta, 2 hojas de laurel, el tomillo y el romero. Hervimos todo durante 10 minutos a fuego medio/bajo. Destapamos y dejamos enfriar. En cuanto al aceite, según el gusto de cada uno, se puede utilizar virgen extra, oliva suave o mezclar girasol con virgen extra. Quizás todo con virgen extra le da un sabor un poco fuerte y desvirtúa algo el sabor de la caballa.


Ahora viene lo más pesado de la receta. Antes de que se enfríe la caballa con un cuchillo vamos rascando y retirando toda la piel, se hace mejor antes de enfriarse. Luego, con mucha paciencia vamos sacando los lomos y retirando todas las espinas. Pasando los dedos varias veces por cada lomo comprobamos que no queda ninguna. La parte que más tiene es la zona de la ventresca.


Las vamos colocando con mucho cuidado, para que no se rompan, en una fuente.


Con una cuchara mezclamos bien la vinagreta.


Antes de comerlas las metemos en la nevera cubiertas por la vinagreta y tapadas, las tendremos un mínimo de 24 horas. Ponemos los filetes en una fuente, les echamos vinagreta por encima y listos para comer. 


En la nevera, cubiertos por la vinagreta y tapados aguantan aproximadamente 10 días. Ahora, si hacéis mas cantidad de la que vayáis a gastar, lo mejor es meterla en frascos de cristal y conservarla al vacío, aguanta un año o más. Al final os explico el método.

Buscamos unos tarros de cristal con tapa metálica que no esté oxidada y que tengan una altura de un par de dedos más que la medida a la que hemos cortado las caballas. Vamos a esterilizarlos, para ello ponemos en una olla grande los tarros abiertos, también las tapas, cubrimos con agua y los ponemos a hervir 10 minutos. Los sacamos y los ponemos a escurrir sobre un paño limpio. 

Llenamos lo tarros con los filetes de caballa metiéndolos verticales y les echamos la vinagreta que cubra la caballa hasta que falten un  centímetro  para llegar a la tapa. Si nos falta vinagreta terminamos de rellenar con un poco de aceite. Los cerramos apretando fuertemente la tapa. Ponemos un paño en el fondo de una olla para que no se rompan los tarros golpeándose al hervir, los colocamos  con la tapa hacia arriba, los cubrimos de agua y los dejamos hervir 20 minutos. Retiramos un poco de agua para que no nos quememos al sacar los frascos, los sacamos y los colocamos con la tapa hacia abajo sobre un paño de cocina o una rejilla hasta que se enfríen. Comprobamos que no tienen ninguna perdida de líquido, si la tuvieran es por no haberlos cerrado bien o por que la tapa está defectuosa, en ese caso no nos valdría para conserva. Una vez fríos y comprobados los etiquetamos poniendo la fecha y los podemos guardar fuera del frigorífico hasta el momento de comerlos. Pueden conservarse un año o más.
















jueves, 6 de mayo de 2021

BIZCOCHO DE CHOCOLATE Y VINO TINTO

 


Hace tiempo que veo estos bizcochos de chocolate y vino tinto por la red y siempre me han llamado la atención. Hoy por fin lo he preparado con algunos cambios, en vez de mantequilla he puesto aceite de girasol, por eso del colesterol y le he puesto menos azúcar que los que circulan por ahí.

El resultado ha sido excelente, tiene un sabor intenso a chocolate, acentuado por el vino tinto, el sabor del vino no se nota en absoluto, pero le da fuerza y aroma. Debéis poner un vino que no sea malo, yo puse un Rioja. No dejéis de hacerlo, seguro que pasa a formar parte de vuestros bizcochos habituales.

INGREDIENTES

4 Huevos tamaño L

180 o 200 Gr. de azúcar. Yo puse 180

200 Gr. de chocolate en polvo, tipo Nesquik o Cola Cao

200 Gr. de aceite de girasol o aceite de oliva suave. Puede ser mantequilla

200 Gr. de harina

110 Ml de vino tinto 

15 Gr. de polvo de hornear. Puede ser un sobre de tipo Royal

Azúcar glas para espolvorear.

PREPARACIÓN

Lo he preparado en la Thermomix, al final explico como hacerlo de forma tradicional.

Ponemos en el vaso los huevos y el azúcar.

Batimos 3 minutos a velocidad 3.

Incorporamos el aceite y mezclamos unos segundos a velocidad 3. Si utilizamos mantequilla, programamos 2 minutos a 37º y velocidad 3.


Añadimos el vino y el cacao. Mezclamos 20 segundos a velocidad 3.

Finalmente incorporamos la harina mezclada con el polvo de hornear.

Mezclamos 20 segundos a velocidad 3. Si no está perfectamente mezclado, terminamos de hacerlo con la espátula.

Vertemos la mezcla en el molde, previamente engrasado y espolvoreado con un poco de harina.. Éste es de 25 cm. de diámetro.

Un rato antes precalentemos el horno a 180º. Horneamos aproximadamente 40 minutos, depende del horno, del molde etc. Cuando veamos que está, lo comprobamos pinchando con una brocheta y si sale limpia está listo. Entreabrimos la puerta del horno y esperamos 5 o 10 minutos para sacarlo. 


Esperamos a que pierda temperatura, lo desmoldamos y espolvoreamos con azúcar glas.


AMASADO DE FORMA TRADICIONAL:

Separamos las yemas de las claras, batimos estas últimas hasta dejarlas a punto de nieve y reservamos. En otro cuenco batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. En este mismo cuenco añadimos el aceite, el vino y mezclamos.  Si hemos utilizado mantequilla la ablandamos a punto de pomada en el microondas y la incorporamos.  En este momento vamos incorporando poco a poco las claras que teníamos batidas a punto de nieve, siempre con movimientos suaves y envolventes para que no se bajen. Por último mezclamos la harina con el polvo de hornear, la tamizamos pasándola por un colador, y la incorporamos a la masa en varias veces, mezclando con movimientos envolventes. Ya tenemos la masa lista.