Esta receta en de mi cuñada Nieves, es muy sencilla de hacer y está verdaderamente deliciosa. Espero que os guste.
INGREDIENTES
PARA LA EMPANADA:
2 Paquetes de masa quebrada refrigerada. También podemos utilizar hojaldre.
4 Manzanas reinetas
4 Cucharadas de azúcar
4 Cucharadas de harina de trigo
6 Cucharaditas de mantequilla sin sal. (No está en la foto)
1/2 Cucharadita de canela en polvo
3 Cucharadas de vino dulce
3 Cucharadas de azúcar glas para decorar.
PARA EL ALMÍBAR:
5 Cucharadas de agua
5 Cucharadas de azúcar moreno
5 Cucharadas de zumo de naranja
PREPARACIÓN
Pelamos las manzanas, les quitamos el corazón y las cortamos en trocitos.
Añadimos la harina, las 4 cucharadas de azúcar, la canela y mezclamos todo bien.
Derretimos la mantequilla unos segundos en el microondas y la incorporamos al bol. Añadimos también las 3 cucharadas de vino dulce. Mezclamos todo.
Extendemos una de las láminas de masa sobre el mismo papel que viene en el paquete, la colocamos en un molde para horno o directamente sobre la bandeja del horno. La pinchamos con un tenedor.
Repartimos el relleno sobre la masa, procurando dejar un par de cm. libres en todo el perímetro, para poder unir posteriormente las dos capas de masa. Aunque parezca que hay mucho relleno, al hornear pierde volumen.
Cubrimos con la otra lámina de masa y unimos los bordes haciendo un repliege con los dedos, para que no se salga el relleno al hornear. Pinchamos con un tenedor la superficie.
Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo y metemos la empanada en el tercio inferior. Estará horneándose unos 35 minutos. Como siempre, el tiempo depende del horno, cuando esté dorada y la masa bien cocida, la sacamos.
Mientras la empanada está en el horno, preparamos el almíbar. Ponemos en un cazo todos los ingredientes y cocemos a fuego lento unos 10 minutos.
Veremos que va espesando. Cuando al dejarlo caer desde la cuchara se forma un hilo continuo, ya está.
Aquí tenemos la empanada recién sacada del horno.
Con la tarta recién sacada, vertemos el almíbar por encima y pintamos toda la superficie ayudándonos con un pincel de cocina.
Seguidamente espolvoreamos con el azúcar glas por encima hasta cubrirla totalmente.
La podemos tomar templada o fría. Si la acompañamos con una bola de helado, por ejemplo de nata o de vainilla, que se vaya fundiendo con el calor de la empanada, queda estupenda.

