Esta receta de calamares rellenos con esta salsa tan rica es de tradición familiar. Dan un poco de trabajo pero el resultado es estupendo.
INGREDIENTES
6 Calamares de buen tamaño
1/4 Kg de carne picada de cerdo. También podemos usar mitad cerdo y mitad ternera
1 Loncha gruesa de jamón serrano
1 Puñado de almendras
1 Diente de ajo
1 Cebolla
1/2 Vaso de vino blanco
1 Huevo duro
1 Cucharadita de pimentón dulce
Aceite de oliva virgen extra
Un poco de pan rallado
Un poco de perejil
Sal y agua
PREPARACIÓN
Empezamos por limpiar los calamares, Si nos los limpia el pescadero, eso que nos ahorramos. Separamos los tentáculos y las alas.
Con un cuchillo picamos las alas y los tentáculos.
En una cazuela ponemos 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, picamos media cebolla, ponemos un poco de sal y la sofreímos hasta que esté transparente.
Incorporamos el jamón cortado en daditos pequeños.
Le damos unas vueltas, añadimos las patas y alas que habíamos picado, así como la carne picada.
Mezclamos todo y dejamos a fuego medio hasta que la carne se vea hecha.
Añadimos el huevo duro picado y un poco de perejil también picado.
Apartamos del fuego y dejamos que se enfríe un poco para evitar quemarnos. Con esta mezcla y la ayuda de una cuchara, vamos rellenando los calamares. A éstos, le habremos dado la vuelta a la bolsa a la hora de limpiarlos, (como el que vuelve un calcetín). Hay que tener en cuenta que al cocinarlos van a encoger, por lo que no los rellenaremos hasta arriba.
Les cerramos la parte superior con un palillo y reservamos.
En la cazuela ponemos 3 o 4 cucharadas de aceite, freímos las almendras hasta que se doren y las retiramos.
Las pasamos a un mortero, añadimos el ajo pelado y el perejil. Machacamos todo bien.
Pasamos los calamares, previamente rebozados en harina, por la sartén, cuando se doren un poco, los sacamos y reservamos.
Sólo habíamos utilizado la mitad de la cebolla. Ponemos la otra media cebolla, picada, a sofreír en el mismo aceite de tostar las almendras y sofreír los calamares. Cocinamos a fuego medio hasta que esté transparente.
Añadimos el contenido del mortero y la cucharadita de pimentón. Le damos unas vueltas. Yo he añadido también un poco de relleno que me había sobrado de rellenar los calamares.
Ponemos los calamares en la cazuela, vertemos el medio vaso de vino blanco y cocinamos hasta que se evapore todo. A continuación echamos agua hasta cubrir ligeramente los calamares y dejamos cocer a fuego lento una media hora, hasta que estén tiernos. Probamos la salsa y rectificamos de sal, si procede, un rato antes de que se terminen de cocer.
Los servimos bien calentitos.