Las alcachofas confitadas son una verdadera delicia. Se saborea el auténtico sabor de la alcachofa y luego las podemos preparar así tal cual con unas escamas de sal, o tomar de diferentes maneras, según nuestra imaginación, pero yo aconsejo que se prueben simplemente confitadas. Yo las he preparado de dos formas diferentes, a cual más rica, una con una vinagreta y otra con jamón.
Ahora que es época de alcachofas, podemos prepararlas para tomarlas más adelante, envasándolas en un tarro, cubriéndolas con el aceite de confitar, cerrando y poniendo el tarro a cocer en una olla con agua 10 minutos si es olla a presión y 20 si es una olla normal.
El aceite de confitarlas lo podemos aprovechar para multitud de cosas, arroces, guisos, etc, pues tiene un sabor fantástico.
INGREDIENTES
Alcachofas. Yo he preparado 2 kg
Aceite de oliva virgen extra, para cubrirlas. He utilizado 1 litro aproximadamente.
PREPARACIÓN
Voy a aprovechar para explicar como limpio las alcachofas, que es la tarea mas pesada, pero es mucho más fácil de lo que parece.
Les doy un corte transversal para eliminar las puntas.
Con un cuchillo les corto parte del tallo y les voy quitando la parte de atrás con las primeras hojas, todo alrededor. El tallo también lo aprovecho, lo pelo, lo corto por la mitad, longitudinalmente y lo pongo con el resto de alcachofas.
Luego, arranco las hojas verdes todo alrededor, hasta que queden las hojas tiernas. Aquí hay que decidir donde parar, si quitamos pocas, luego quedarán hojas con fibra, muy molestas de comer.
Para confitarlas podemos dejarlas enteras o cortarlas por la mitad, como yo he hecho. A veces tienen "pelos", como la que vemos en la siguiente foto. En ese caso con la punta de una cucharilla los retiramos.
Con medio limón, las restregamos bien y las vamos metiendo en un recipiente con agua y vinagre, o con agua y limón, también se pueden meter en agua con un poco de harina disuelta. Esto es para que no se oxiden y se pongan oscuras.
Las lavamos, las escurrimos bien y las ponemos en una olla, las cubrimos con el aceite de oliva y las dejamos a fuego mínimo hasta que estén hechas.
La temperatura no debe pasar de 80º C. Si tenéis un termómetro de cocina, la comprobáis de vez en cuando. Si no, comprobamos que no hierva el aceite, si empieza a hervir las apartamos del fuego hasta que baje un poco la temperatura.
El tiempo, depende de muchos factores, entre otros, de lo tiernas que sean las alcachofas, del fuego etc. Yo las tuve una hora más o menos. Comprobamos que están hechas pinchándolas con un cuchillo y viendo que están blandas a nuestro gusto.
Una vez confitadas, las escurrimos para quitarles el aceite y las preparamos para tomar o para envasar. El aceite lo guardamos para cocinar pues tiene un sabor estupendo.
1.- ALIÑADAS CON UNA VINAGRETA
La vinagreta la he preparado poniendo en un tarro de cristal una cucharadita de mostaza de Dijón, otra de reducción de vinagre de módena y 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cerramos el tarro, lo agitamos bien y lista.
Si las alcachofas se han enfriado, les damos unas vueltas en el microondas, las ponemos en el plato y les echamos por encima la vinagreta y unas escamas de sal.
2.- SALTEADAS CON JAMÓN Y AJO
Ponemos una sartén al fuego con 3 o 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, echamos 3 o 4 dientes de ajo fileteados y cuando empiezan a tomar color añadimos el jamón cortado en trocitos. lo dejamos al fuego hasta que el jamón se ponga crujiente a nuestro gusto.
Incorporamos las alcachofas confitadas y les damos unas vueltas para que se mezclen los sabores.
Las servimos calentitas.
Aquí podéis ver las que he envasado para tomarlas más adelante.