martes, 17 de enero de 2017

CANELONES DE ESPINACAS CON PASTA FRESCA CASERA




 La pasta fresca hecha en casa no tiene punto de comparación con la industrial, desde luego que lleva más trabajo, pero cuando se sienta uno a la mesa ha valido la pena el esfuerzo realizado. Esta vez he preparado la pasta verde, dándole el color con espinacas trituradas. El resultado es un platazo de pasta delicioso.

INGREDIENTES. 

Con las cantidades que he puesto me han salido unos 25 canelones de tamaño grande que he repartido en dos fuentes y aún me ha sobrado un poco de pasta.

PARA LA PASTA FRESCA


200 Gr. de harina de fuerza

1 Huevo

1/2 Cucharadita de sal

2 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra

150 Gr. de espinacas cocidas y escurridas. He utilizado espinacas congeladas

Los ingredientes son los mismos que utilizamos para hacer la pasta fresca casera normal, pero como las espinacas le aportan humedad, quitamos un huevo, (si no llevase las espinacas llevaría 2). 
Al final le añadí 20 Gr. más de harina pues la masa estaba un poco blanda, en total 220 Gr.

PARA EL RELLENO


1 Kg de espinacas congeladas

1 Cebolla 

3 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Sal

BECHAMEL. He preparado bechamel con 1 litro de leche, una vez hecha, he utilizado un vaso, (250 ml),  de la misma para mezclarla  con las espinacas y el resto la he reservado para cubrir los canelones.

1 Litro de Leche

70 Gr. de harina

50 Gr. de aceite de oliva virgen extra. Podemos utilizar mantequilla.

Sal

Una pizca de nuez moscada y pimienta al gusto

Queso para rallar o poner en taquitos para gratinar. Yo he utilizado queso de Arzúa.

PREPARACIÓN

Empezaremos por preparar la pasta fresca. Podemos ver AQUÍ la forma de prepararla, con las modificaciones para hacerlas de espinacas. También podemos hacer la pasta fresca normal, como viene en el enlace dejado.

Si decidimos hacer la pasta de espinacas, vamos con ella. He utilizado la Thermomix, con un poco mas de trabajo la podemos amasar a mano.

Como he utilizado espinacas congeladas, he puesto los 150 Gr. de espinacas en el microondas a máxima potencia 4 minutos. Las escurrimos en un colador todo lo que podamos para quitarles el máximo de agua.


Las trituramos. Si no lo hacemos con la Thermomix, las podemos triturar con una picadora de cocina.


 Ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 15 segundos a velocidad 6 y a    continuación 2 minutos a velocidad espiga. 


Como me quedó un poco blanda, le añadí 20 Gr. más de harina y volví a repetir el proceso de amasado. Si lo hacemos a mano, preparamos un volcán con la harina, metemos todos los ingredientes dentro y amasamos. La masa debe quedar que no se pegue a las manos.


Sacamos la masa, hacemos una bola, la envolvemos en papel film y la dejamos reposar 30 minutos.


Mientras reposa la masa, preparamos el relleno. Ponemos las 3 cucharadas de aceite en la sartén y pochamos la cebolla picada.


Mientras se pocha la cebolla preparamos las espinacas, las he cocido en el microondas a máxima potencia unos 8 minutos. Las escurrimos en un colador para quitarles el máximo de agua.


Cuando la cebolla comienza a dorarse, incorporamos las espinacas.


Las sofreímos unos 6 o 7 minutos a fuego medio.


Mientras se van haciendo las espinacas, he preparado la bechamel en la thermomix. Para ello he puesto 50 Gr. de aceite de oliva virgen extra y programado 2 minutos, temperatura varoma y velocidad 1. He añadido la harina y programado 2 minutos a 100º y velocidad 1 1/2. Incorporamos el resto de ingredientes y programamos 10 minutos, 100º y velocidad 4.

Cuando tenemos preparada la bechamel, echamos sobre las espinacas un vaso de la misma y mezclamos. Le damos unas vueltas, apagamos el guego y reservamos. El resto de la bechamel, la tapamos y reservamos también.


Vamos a seguir con la pasta de los canelones que teníamos reposando.

El proceso de estirado de la masa lo podemos ver AQUÍ. He llegado hasta el nº4, mi máquina tiene desde el 7 al 1. Una vez estirada la dejamos unos minutos secar. Yo la he colgado en perchas.


 Cortamos la pasta para hacer los canelones. A mi me gustan grandes y no hace falta que sean todos iguales como si fueran industriales. Los vamos poniendo con harina para que no se peguen.


Ponemos a cocer abundante agua con sal. Cuando hiervan,  echamos los canelones poco a poco, de 4 en 4, y los hervimos unos 3 minutos.


Los sacamos, los ponemos sobre un paño de cocina y los vamos rellenando.


Los colocamos sobre una fuente de horno un poco engrasada con aceite o mantequilla.


Una vez colocados, cubrimos con la bechamel reservada, ( si ha formado un poco de costra le damos unas vueltas en la thermomix a velocidad 6 para homogeneizarla). Cubrimos con queso rallado o en taquitos.


Horneamos a 200º, calor arriba y abajo y ponemos la bandeja a altura media para que se gratinen, si hace falta la acercamos un poco más al gratinador cuando lleve unos minutos en el horno. 


Los servimos y a disfrutar de este estupendo plato.


jueves, 12 de enero de 2017

FLAN DE QUESO MASCARPONE EN MICROONDAS



Una forma rápida de hacer un flan  y sin manchar muchos cacharros es el microondas y así le damos otra utilidad aparte de calentarnos el café con leche. Es la primera vez que lo hago así y tiene un pequeño fallo, que no afecta al sabor, pero si a la vista en el corte, hay que procurar que la mezcla no llegue a hervir para evitar que salgan tantas burbujas. Más adelante lo aclaro.

INGREDIENTES


PARA EN FLAN

200 Gr. de queso Mascarpone

4 Huevos L

350 Ml. de leche. Yo utilicé semidesnatada pero podemos utilizar entera.

125 Gr. de azúcar

PARA EL CARAMELO

60 Gr. de azúcar

2 Cucharadas de agua

PREPARACIÓN

Necesitamos un recipiente que nos haga de molde y que sea apto para microondas. Empezamos por preparar el caramelo. Ponemos los 60 gr. de azúcar y las dos cucharadas de agua en el molde.


Lo ponemos a máxima potencia 2,5 minutos, miramos y si no está totalmente hecho, lo  volvemos a poner unos segundos y vamos controlando para que se quede en el punto que queramos. Si se nos queda muy oscuro, amargará.


Ahora vamos a preparar el flan. Ponemos todos los ingredientes en un recipiente para batirlos. Lo hacemos unos segundos hasta que esté todo bien mezclado. Yo he utilizado una batidora de brazo.


Vertemos la mezcla en el molde donde habíamos hecho el caramelo.


Tenemos que poner el microondas a una potencia media o baja. Yo lo puse a 250 watios. Lo dejamos  25 minutos y comprobamos si está hecho pinchando con una aguja y viendo si sale limpia. Si no está, vamos poniendo unos minutos más y así hasta que esté hecho. En mi caso estuvo un total de 40 minutos. Dependiendo de la potencia estará más o menos tiempo. En todo este proceso tenemos que comprobar que no hierva la leche, si vemos que lo hace hay que bajar la potencia del microondas., incluso ponerlo en la temperatura de descongelación. A mi me hirvió al final y es el motivo por el que me salieron esas burbujas que afean el corte.


Dejamos que se enfríe y lo metemos en el frigorífico unas horas. Desmoldamos y listo.


NOTA: Una vez hecha la mezcla, tenemos la opción de hacerlo al baño maría en un horno normal, o en la olla a presión tapando herméticamente el recipiente para que no le entre agua.


lunes, 2 de enero de 2017

BICA BLANCA DE LAZA


Laza es un pueblo de la provincia de Orense, de la comarca de Verín, de donde procede esta especie de delicioso bizcocho. No  es esponjoso como el típico bizcocho, ya que  no lleva  levadura,  es algo más compacto y tiene  un  fantástico sabor a  nata. Si os animáis a probarlo, lo repetiréis y  formará parte de vuestros bizcochos habituales, como ha pasado en mi caso.

INGREDIENTES


9 Claras de huevo. He utilizado las que vienen envasadas de Mercadona

350 gr. de azúcar

400 Gr. de nata de montar, (35 % de materia grasa)

375 Gr. de harina de trigo

2 o 3 cucharadas de azúcar con una cucharadita de canela en polvo para espolvorear.

Media cucharada de anís dulce, (opcional)

PREPARACIÓN


Empezamos montando la nata. Previamente la habremos metido en el frigorífico para que esté bien fría. La ponemos en un bol y la montamos con unas varillas eléctricas. Reservamos.


En otro bol, que tendremos bien seco y sin nada de grasa, montaremos las claras a punto de nieve, tenemos que conseguir que queden muy firmes pues junto con la nata montada es lo que va a sustituir a la levadura. Si vamos a montar las claras con la mismas varillas, es preciso lavarlas y secarlas bien después de haber montado la nata, ni no será imposible montarlas.


Cuando estén casi montadas del todo, vamos añadiendo el azúcar poco a poco, el anís, (si decidimos ponerlo)   y terminamos de montarlas.


Ahora vamos echando poco a poco la harina pasándola por un colador para quitarle todos los grumos y que esté aireada. Vamos mezclando con movimientos envolventes con mucha suavidad para que no se bajen las claras.


Ya tenemos incorporada toda la harina.


Por último incorporamos la nata montada, poco a poco, y también con movimientos envolventes.


En un molde rectangular, ponemos papel de hornear, vertemos la masa y la repartimos uniformemente, ayudándonos con una espátula. El molde que he utilizado es de 32 x 26 cm. y 4,5 cm de altura.


En un recipiente, mezclamos 2 o 3 cucharadas de azúcar con una cucharadita de canela.


La espolvoreamos por encima de la masa. Esto formará, al hornear, una costra crujiente característica de la bica.


Un rato antes precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo. Metemos la bica y horneamos hasta que esté hecha, unos 35 o 40 minutos, depende de la altura del molde, del horno etc. Cuando veamos que está dorada, abrimos el horno con cuidado y pinchamos con un palillo. Si sale limpio es señal de que está hecha. Dejamos el horno entreabierto 5 o 10 minutos más y sacamos la bica.


Dejamos enfriar y desmoldamos.