viernes, 6 de octubre de 2017

FOCACCIA DE ROMERO Y ACEITUNAS, SIN AMASADO



Esta receta de Focaccia es facilísima de hacer pues no hay que amasar, sólo mezclar ingredientes y el tiempo y el frigorífico se encarga de dejar una masa perfecta, queda crujiente por fuera y esponjosa por dentro. En casa la hemos hecho varias veces y está deliciosa. La receta la vi en un canal de youtube, Las Recetas de Esbieta, os lo recomiendo. Los ingredientes del relleno los podemos ir variando, por ejemplo, cambiando las hierbas aromáticas, poniendo unos tomates secos, o unos cherrys, o lo que se nos ocurra.  

INGREDIENTES

PARA LA MASA:


470 Gr. de harina de fuerza

400 Ml de agua templada

10 Gr. de levadura fresca de panadero

9 Gr. de sal

10 Gr. de aceite de oliva virgen extra

PARA EL RELLENO:


1 o 2 Dientes de ajo

1 Ramita de romero fresco

Aceitunas negras sin hueso

Sal Maldon o en escamas. En su defecto sal gruesa

ADEREZO: 2 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra y 1,5 de agua

PREPARACIÓN


Vamos a preparar la masa. En un bol ponemos el agua templada, no demasiado caliente. Disolvemos la levadura.


Añadimos el aceite y la sal. Mezclamos.


Incorporamos la harina tamizada. Vamos mezclando poco a poco con una cuchara hasta incorporar toda la harina.


La masa queda pegajosa y blanda, si la tocamos se nos pega a las manos, debe de ser así. Como todas las harinas no absorben la misma cantidad de agua, la cantidad de la misma puede variar ligeramente.


Tapamos el bol con papel film y dejamos que repose 20 minutos. Pasado ese tiempo destapamos la masa, ponemos un bol con agua para mojarnos las manos, nos las mojamos y vamos a estirar la masa levantándola por un lateral y plegándola sobre si misma. Giramos el bol 180 grados y repetimos la operación. Giramos el bol 90 grados y repetimos, por último volvemos a girar otros 180 grados y hacemos lo mismo. Para que se entienda mejor, si imaginamos la masa como un cuadrado, tenemos que hacer esta operación en sus cuatro lados, plegándola en forma de sobre.



Volvemos a tapar la masa y la dejamos reposar otros 20 minutos. Repetimos la operación anterior. Volvemos a dejar reposar la masa otros 20 minutos y volvemos a plegarla como he explicado anteriormente. En total reposará y será plegada en tres ocasiones. Después de cada reposo y plegado veremos como la masa va estando menos pegajosa, más elástica y se va llenando de aire.

Después del último plegado, echamos un chorreón de aceite en el fondo del bol y lo repartimos, colocamos la masa, lo tapamos con papel film o lo metemos en una bolsa de plástico y lo llevamos al frigorífico donde reposará hasta el día siguiente, 24 horas más o menos. Podríamos tener la masa hasta 3 días en el frigorífico, pero en ese caso cada día la sacaríamos le daríamos unas vueltas  para deshincharla y  de nuevo al frigorífico. Así  hasta el día que la vayamos a hornear, ese día no lo hacemos.

Ponemos sobre la bandeja del horno papel de hornear, echamos un buen chorreón de aceite de oliva y lo repartimos por toda la superficie, esto es para conseguir una corteza crujiente en la parte inferior.


Dejamos caer la masa en el centro del papel de hornear, sin amasarla, es importante que no le saquemos el aire, con los dedos mojados en aceite la vamos extendiendo con suavidad, sin aplastarla, como vemos en la imagen. Si se resiste, la dejamos en reposo 10 minutos y la seguimos extendiendo.


Vamos a preparar el aderezo. Ponemos en un recipiente las dos cucharadas de aceite de oliva y la cucharada y media de agua, con un tenedor batimos hasta que se integren bien, emulsionando.


Una vez extendida toda la masa, cortamos los ajos en bastoncitos y los vamos clavando por toda la masa, recortamos las aceitunas en tres o cuatro rodajas cada una y también la repartimos, distribuimos el romero,  con una cuchara repartimos la emulsión de aceite y agua. Por último echamos sal maldon o sal gruesa por encima. 


Un rato antes habremos encendido el horno a 250º con calor sólo en la parte de abajo. Cuando haya adquirido la temperatura, bajamos la temperatura a 230º, calor arriba y abajo. Metemos la focaccia y horneamos aproximadamente 20 minutos, o hasta que se dore a nuestro gusto. Recién hecha está insuperable.



jueves, 28 de septiembre de 2017

HUEVOS RELLENOS DE ATÚN


Esta receta es un clásico de la cocina,  de los de toda la vida. Un plato rápido de hacer, riquísimo y que no creo que haya nadie al que no le guste. Como lo preparamos con antelación lo tenemos en el frigorífico y vamos sacándolo según nos apetezca. Lo he preparado con lactonesa, pero igualmente lo podemos hacer con mayonesa, aunque con la primera lo podemos conservar varios días en la nevera sin problemas.

INGREDIENTES


6 Huevos

2 Latas de aún en aceite, o al natural

6 o 7 Cucharadas colmadas de salsa de tomate. Si es casera mejor. 

Lactonesa o mayonesa para cubrirlos

Sal

PREPARACIÓN

Empezamos por cocer los huevos. Los ponemos en un cazo con agua del grifo y los cocemos unos 12 minutos desde que empiece el agua a hervir. 

Los sacamos y los ponemos con agua fría para que pierdan temperatura.


Los pelamos y los cortamos por la mitad, como vemos en la foto.


Les retiramos las yemas. Reservamos tres medias yemas para decorar y el resto las utilizaremos para el relleno.


En un plato ponemos las yemas, con el atún bien escurrido y con la salsa de tomate.


Con un tenedor mezclamos todo hasta obtener una masa homogénea. Probamos y le podemos añadir un poco de sal o  más tomate, según nuestro gusto.


Con una cucharita repartimos el relleno sobre los medios huevos.


Les damos la vuelta y los colocamos, boca abajo,  en la fuente donde los vayamos a servir.


Vamos a aclarar la lactonesa o la mayonesa para que no esté muy espesa y se reparta bien sobre los huevos. Le he añadido un poco de leche. Si es mayonesa la podemos aclarar con un poco de zumo de limón y agua. Mezclamos con una cuchara hasta que quede todo integrado.


Aquí podemos ver la textura.


Cubrimos los huevos con la salsa.


Para decorar rallamos  las yemas reservadas con un rallador y metemos la fuente en el frigorífico hasta la hora de tomarlos.



jueves, 21 de septiembre de 2017

LACTONESA O MAYONESA SIN HUEVO


La Lactonesa es una salsa parecida a la mayonesa donde sustituimos el huevo por leche, así la pueden tomar los intolerantes al huevo y también se conserva sin problemas más tiempo que la mayonesa  tradicional, sobre todo en verano que el huevo crudo y el calor son malos aliados. También tiene otra ventaja y es que al no llevar huevo la podemos añadir sin que se nos corte a sopas calientes, caldos etc. 

INGREDIENTES


100 Ml de aceite, de oliva suave, de girasol o mezcla de ambos

50 Ml de leche

Sal

Un chorrito de vinagre o de zumo de limón.

1 Pizca de colorante alimentario, (opcional)

PREPARACIÓN


Con las cantidades que he puesto sale una cantidad de lactonesa no muy grande, si necesitamos más, aumentamos las cantidades pero siempre en la proporción indicada, es decir, el doble de aceite que de leche. Luego, una vez ligada, dependiendo de para que la vayamos a utilizar la podemos querer más espesa, en ese caso le añadimos un chorrito más de aceite y volvemos a batir. Si la queremos más clara, le incorporamos un poco más de leche después de que haya ligado y batimos.

Podemos agregarle sabores añadiendo, una vez ligada, un poco de mostaza, o un poco de wasabi, o un poquito de ketchup, o alguna hierba aromática, o ajo, etc, etc.

Echamos la leche del tiempo, (si está fría se puede cortar), en el vaso de la batidora, le añadimos un poco de sal, inclinamos levemente el vaso e incorporamos el aceite despacio, de forma que quedarán dos capas bien diferenciadas, leche y aceite.


Metemos el brazo de la batidora hasta el fondo.


Sin mover el brazo de la batidora lo ponemos en marcha y veremos como va ligando. Una vez ligado, podemos levantarlo muy despacio, subiendo y bajando para que quede uniforme. En este momento podemos añadir el chorrito de zumo de limón o de vinagre y  el colorante, sólo la punta de un cuchillo que bastará para darle color, sobre todo si se hace con aceite de girasol ya que nos quedaría blanca. Probamos y rectificamos de sal, si procede, o de zumo de limón o de vinagre para ponerla a nuestro gusto.




Si se nos corta, no la tenemos que tirar. Colocamos en otro vaso de batidora limpio un poco de la lactonesa cortada, añadimos aceite con la aceitera que caiga un hilo de aceite despacio. Metemos el brazo de la batidora en el fondo y procedemos como habíamos hecho anteriormente, una vez ligada la lactonesa, añadimos poco a poco la que teníamos cortada y seguimos batiendo hasta que se incorpore toda.