Después de unos meses de descanso bloguero vuelvo a la carga con esta estupenda tortilla de calabacín, lo tiene todo, es muy sabrosa, a pesar de que el calabacín es una verdura un poco sosa, es muy sana pues está cocinada sin apenas aceite y el calabacín está hecho en el microondas, es rápida de hacer y encima es muy barata, no podemos pedir más. Seguro que os gusta, nosotros la hacemos frecuentemente y nos encanta.
INGREDIENTES, (para 3 personas)
1 Calabacín
1 Cebolla
4 Huevos L
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra para freír la cebolla y otra para cuajar la tortilla
Sal
PREPARACIÓN
En primer lugar pelamos la cebolla y la picamos. Ponemos una sartén a fuego suave, echamos las 2 cucharadas de aceite, añadimos la cebolla y un poco de sal. Dejamos que se vaya haciendo.
Mientras se hace la cebolla preparamos el calabacín. Lo lavamos bien, le cortamos las puntas y le quitamos parte de la piel como vemos en la foto.
Lo cortamos en rodajas finas.
Lo ponemos en un recipiente apto para el microondas, o simplente en un plato, lo tapamos y lo ponemos unos 6 minutos a máxima potencia, sin aceite ni nada, Comprobamos que está hecho. El tiempo depende del tamaño del calabacín y de la potencia del microondas, si es necesario lo ponemos algún minuto más.
Cuando la cebolla está blandita añadimos el calabacín. Como la cebolla está cocinada con poco aceite, a mitad de cocción le añado un par de cucharadas de agua, que ayuda a que se ponga blanda sin tostarse y sin añadir más grasa. Ponemos un poco de sal, mezclamos y dejamos todo junto unos 5 minutos para que se mezclen bien los sabores y se evapore el agua que pueda soltar el calabacín. Probamos y rectificamos de sal, si procede.
Batimos los huevos en un bol, añadimos el calabacín y mezclamos.
Ponemos al fuego medio la sartén, añadimos una cucharada de aceite y cuando esté caliente echamos todo. Mezclamos un poco con una cuchara de madera para que se cuaje un poco el huevo.
Extendemos bien todo y dejamos que se vaya cuajando, recogiendo con la cuchara de madera los bordes. Ahora cada uno la puede cuajar más o menos tiempo según le guste, a mi me gusta blandita pero sin que el huevo quede líquido.
Cuando esté a nuestro gusto le damos la vuelta con un plato y la doramos por el otro lado. La sacamos y servimos.