sábado, 6 de abril de 2013

GAMBAS AL PIL PIL


Para esta receta podemos utilizar gambas, gambones e incluso langostinos. Si las gambas son pequeñas, quedará el plato deslucido. Incluso se pueden utilizar las gambas congeladas que ya venden peladas. Luego un buen aceite de oliva virgen extra, guindillas y un poco de pimentón. Se preparan rápido y el éxito está garantizado. 

INGREDIENTES (para dos personas)


250 Gr.  de gambas grandes peladas, (pueden ser gambones o también langostinos)

5 Dientes de ajo

4 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE)

2 o 3 Guindillas cayenas. Si tenemos guindilla fresca cortamos varias rodajas, en vez de la cayena.

1 Cucharadita de pimentón dulce

Un poco de sal

PREPARACIÓN

Si las gambas son frescas, les quitamos las cabezas las pelamos y reservamos. Las cabezas y pieles no las tiramos, las podemos congelar para hacer un caldo. Pelamos los ajos, los cortamos en rodajas finas y los ponemos en una sartén  a fuego medio con el AOVE y las cayenas,


Cuando el ajo empieza a dorarse añadimos el pimentón.


Le damos unas vueltas y enseguida incorporamos las gambas, añadimos un poco de sal. Ponemos el fuego más fuerte, que el aceite hierva.


En cuanto las gambas tomen un poco de color, apagamos el fuego y ponemos todo en una cazuela de barro, la tapamos con un plato para que se terminen de hacer con el calor residual y las servimos.  Hay que tomarlas muy calientes.



viernes, 5 de abril de 2013

BIZCOCHO DE NUECES


Otro bizcocho ideal para desayunos, meriendas etc. En esta ocasión le he puesto nueces, pero le podemos  añadir pasas remojadas en licor, ciruelas pasas sin hueso y troceadas, naranja confitada, cualquier fruta escarchada,  etc, ya es cuestión de gustos.

He utilizado la Thermomix, por comodidad, a la hora de montar las claras a punto de nieve, pero las podíamos haber montado a mano igualmente, pero con un poco más de trabajo.

INGREDIENTES


350 Gr. de harina

2 Huevos

250 Gr. de leche

100 Gr. de aceite de girasol

200 Gr. de azúcar

3 Sobres de gasificante o uno de levadura Royal

125 Gr. de nueces peladas

La ralladura de la piel de  una naranja o de un limón, (solo la parte de color, sin nada de parte blanca)

1 Pellizco de sal

Un poco de canela en polvo para espolvorear

PREPARACIÓN

Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve. Si utilizamos la Thermomix, les ponemos una pizca de sal, colocamos las mariposas y batimos a velocidad 3 1/2 hasta que la clara quede montada, como se ve en la foto. Si lo hacemos a mano las batimos con unas varillas en un bol, con la pizca de sal, hasta que estén igualmente montadas.


Incorporamos las yemas y mezclamos unos segundos a velocidad 3.


Añadimos la leche y mezclamos a velocidad 3. Todo esto lo podemos hacer, igualmente,  en un bol con las varillas. Agregamos el aceite de girasol y seguimos mezclando a la misma velocidad unos segundos. 


Rallamos la piel de la naranja o  limón y mezclamos. En este punto ya he pasado todo a un bol.


En otro bol aparte, mezclamos la harina con la levadura Royal o con los sobres de gasificante.


Vamos incorporando la harina poco a poco y mezclando. Si la pasamos por un tamiz o por un colador grande, el bizcocho saldrá más esponjoso.


La dejamos reposar mientras preparamos el molde. Le ponemos un poco de aceite de girasol o mantequilla por las paredes y espolvoreamos con harina para que no se nos pegue.


Ya podemos encender el horno para que se vaya precalentando a 180º calor arriba y abajo. Con la mano partimos un poco las nueces. Antes, apartando unas cuantas para adornar. Les ponemos un poco de harina y las mezclamos. Esto es para que no se nos vayan al fondo del bizcocho.


Cuando tenemos el horno caliente, en el último momento, mezclamos las nueces con la masa del bizcocho.


Vertemos la masa en el molde, colocamos las nueces que habíamos reservado para adornar, espolvoreamos un poco de canela y un par de cucharadas de azúcar y lo metemos en el horno. 



Estará en el horno entre 30 y 45 minutos, dependiendo del horno, del molde, etc. Cuando lo veamos dorado lo pinchamos con una aguja y si esta sale limpia, estará cocido, si no, lo dejamos unos minutos más. Cuando esté terminado, antes de sacarlo, entreabrimos la puerta del horno unos minutos y después lo sacamos, lo dejamos enfriar y lo desmoldamos.




sábado, 30 de marzo de 2013

HOJUELAS MANCHEGAS


Es uno de los postres tradicionales de la cocina Manchega. En mi casa se tomaban en Semana Santa. Hacía bastante tiempo que quería hacer esta receta y hoy ha llegado el día. Son fáciles de hacer, baratas y deliciosas. Las podemos terminar con miel o con azúcar, yo he hecho unas pocas de cada.

INGREDIENTES


4 Huevos

Copa de anís

85 Gr. de aceite de girasol

350 Gr. de harina

Miel o azúcar glas como terminación

PREPARACIÓN

Batimos bien los huevos, añadimos el anís y el aceite de girasol, seguimos mezclando todo. Incorporamos la harina poco a poco y vamos amasando, trabajando la masa un buen rato. 


La masa quedará de una consistencia como la del pan. Hay que tener en cuenta que la vamos a extender con el rodillo. Hacemos una bola con la misma, le echamos un poco de harina por encima, la tapamos con un paño y la dejamos reposar unas 2 horas.


Enharinamos bien la mesa de trabajo y el rodillo para que no se nos pegue. Cogemos un pellizco de la masa y hacemos una bola del tamaño de una nuez. La estiramos con el rodillo dejándola lo mas fina posible, siempre con harina por encima para que no se peguen ni se rompan al cogerlas.


Quedarán como de unos 20 cm de diámetro. Las cogemos con cuidado y les sacudimos la harina que tienen pegada.


Preparamos una sartén o una freidora con abundante aceite de oliva suave. Lo calentamos a 180º e introducimos la hojuela, enseguida ponemos una paleta fina o similar en el centro y la giramos para que se forme una especie de flor. Tradicionalmente se hacía con una caña, yo no tenía ninguna a mano y he utilizado la espátula.


En cuanto coge la forma, dejamos que se dore un poco, unos segundos, le damos la vuelta, la dejamos unos pocos segundos, que se vea  dorada y la sacamos bien escurrida. La depositamos en papel de cocina absorbente para que pierdan el exceso de aceite.


Las vamos reservando en un plato o una fuente.


Vamos a terminarlas de dos formas, unas con miel y otras con azúcar glas. Ponemos 5 cucharadas de miel en un cazo al fuego para que se ponga más fluida. Podemos añadirle, si queremos, un par de cucharadas de agua para aligerarla un poco.


Antes de que se enfríe la miel,  la echamos sobre las hojuelas.




Parte de ellas les ponemos azúcar glas por encima con un colador.